LA RESISTENCIA DE MADRID
Los sublevados querían conquistar rápidamente la capital según el plan de Mola, así tomaron en los primeros instantes los principales puntos de comunicación para evitar que la republica enviase tropas a Madrid para su defensa. Sin embargo, los intentos sublevados por tomar la capital fracasaron una y otra vez, la batalla de Madrid, duró desde noviembre de 1936 hasta la primavera de 1937.
Las tropas del general Varela fueron conquistando los pueblos lindantes con la capital hasta su llegada a las riberas del Manzanares y a la Casa de Campo el 5 de noviembre de 1936.
Aunque la planificación militar de la republica era adecuada, la ejecución era mala, debido a la que los milicianos no eran soldados profesionales y por tanto no eran ni disciplinados, no organizados, y por consiguiente nada resistente. A pesar de eso los nacionales encontraron una resistencia tenaz y un pueblo muy motivado bajo el lema ¡No pasarán!
Ilustración: El dueño de este establecimiento responde irónicamente con un Miau (los madrileños son conocidos como gatos) a la pregunta de si tomaran Madrid los nacionales.
Se trasladaron los ministerios republicanos a Valencia y se creó la Junta de Defensa, presidida por el general Miaja y formada por representantes de todas las organizaciones políticas y sindicales republicanas, que hacia la labor del gobierno y del ayuntamiento.
El bando nacionalista recibió el apoyo de la "Legión Cóndor" alemana y la CTV italiana, que tenia una gran capacidad técnica. Por su parte, el bando republicano recibió importantes dotaciones de hombres de todas partes del mundo con las "Brigadas Internacionales”.
A principios de noviembre de 1936 las tropas de Varela lucharon en los Carabancheles y ocuparon el Cerro de los Ángeles, penetrando posteriormente en la Casa de Campo, donde fueron detenidos, centrándose las operaciones en el eje Casa de Campo-Ciudad Universitaria-Moncloa.
Mientras, Miaja fue nombrado jefe de la Junta de Defensa de Madrid, Vicente Rojo jefe de Estado Mayor y Pozas jefe del ejército del Centro.
El día 9 de noviembre llegaron a Madrid tropas republicanas y la lucha se intensificó. Tras una fallida contraofensiva republicana, las fuerzas de Varela cruzaron el Manzanares el día 15 y entraron en la Ciudad universitaria, ocupando en lo sucesivo la Casa de Velázquez, el Hospital Clínico y la Residencia de Estudiantes, así como el palacete de la Moncloa.
Se llegó a dar la situación de que en algunos edificios se encontraban luchando fuerzas de ambos bandos.
Ilustración 1: francotiradores desde las ventanas de la facultad de medicina de Madrid
Finalmente el frente se paralizó y Franco renunció a tomar directamente Madrid el 23 de noviembre y tomó la decisión de asfixiar a Madrid mediante ataques por los flancos, aislándola para un posterior ataque decisivo. Asi tuvieron lugar la batalla de la carretera de La Coruña (29 de noviembre-16 de enero), la del Jarama de la que hablo en el siguiente apartado (5-23 de febrero) y por ultimo la batalla de Guadalajara (8-22 de marzo) tras la que Franco renunció definitivamente a tomar Madrid directamente.
Madrid también fue el escenario final de la guerra. El coronel Casado y Julián Besteiro echaron a Negrín del gobierno e intentaron negociar la paz, cosa imposible. Lo más llamativo de ese momento fue la pasividad de la población, que contempló con perplejidad y desgana este último enfrentamiento entre miembros republicanos. El 28 de marzo de 1939 las tropas de Franco entraban en la ciudad, mientras que miles de madrileños huían hacia los puertos de Levante para buscar afanosamente la salida del país.
Manifestaciones en Madrid
Desfile militar con niños correteando entre medias. Milicianos
Civiles y un solo militar con un cañón