TRABAJO_GUERRA_CIVIL_ESPAÑOLA

miércoles, 03 de mayo de 2006

TRAYECTORIA E IDEOLOGÍA DEL GENERAL FRANCO HASTA 1939

Vamos a dividir en cuatro partes el estudio de la trayectoria e ideología del general Franco hasta 1939.Resumiremos primero los rasgos de su formación personal, familiar militar. Después trataremos su experiencia africana, posteriormente su lento acceso al plano político nacional durante a dictadura y la republica para terminar con un resumen de lo que pudo ser su agregación ideológica al termino de la guerra civil cuando sus ideas y sus designios políticos se pueden considerar ya afianzados.

1. la formación familiar y militar.

Nació en la ciudad naval-militar del Ferrol en Galicia (que al terminar la guerra civil paso a llamarse del Caudillo) el 4 de diciembre de 1892 y de pequeño le llamaban Paquito o Paco, diminutivo lógico si recordamos que fue bautizado el 17 de diciembre de 1892 en la parroquia castrense de San Francisco, en El Ferrol, como Francisco Hermenegildo Paulino Teódulo más un montón de apellidos paternos y maternos, siguiendo la costumbre de la época y de la gente de posibles a pesar de que los Franco no tenían demasiado dinero, pero en El Ferrol los oficiales de Marina eran como una casta aristocrática. Y además la familia Franco siempre estuvo muy preocupada por encontrarse un origen noble.

Así pues fue Paquito, para los niños de su edad, y para su familia, este fue un diminutivo con el que nunca se sentiría a gusto, sobre todo porque a su primo Francisco Franco Salgado Araujo, más alto, le llamaban Pacón, a pesar de que era huérfano y tenía en la familia Franco Bahamonde el trato de ahijado de Nicolás, padre de Francisco Franco.

Su familia paterna oriunda de la bahía gaditana había mantenido una constate tradición naval. Su abuelo, Francisco Franco Vietti, había sido intendente general de la Marina y su padre, Nicolás Franco Salgado, era contador de Navío y durante su carrera realizó numerosas muestras de rebeldía.
La ascendencia materna, de origen gallego también estaba vinculada a la marina. Por esto Franco siempre sintió una nostalgia y una vocación hacia las cosas de la mar que fueron una constante en su vida personal y política.

La familia de franco podía considerarse como la típica de la clase media conservadora española. Pilar Bahamonde, madre del futuro Caudillo, era profundamente religiosa y dedicaba su vida a su familia. Nicolás en cambio vivió separado del hogar y a pesar de ello Franco decía de su padre: “jamás fue privado mi padre de la patria potestad”
Franco tuvo dos hermanos y una hermana, su hermana Pilar, su hermano Nicolás, que trabajó como ingeniero naval en una empresa de Juan March. Su hermano Ramón, era republicano, masón, anarquista y futuro diputado de Esquerra Republicana; fue autor de una de las exposiciones más insultantes que jamás nadie se atreviera a hacer a Franco: "Si desciendes de tu tronito de general y te das un paseo por el Estado llano de capitanes y tenientes, verás que pocos piensan como tú y cuán cerca estamos de la República", y tras este toque lo deja para el arrastre: "Como estoy profundamente convencido de que los males de España no se curan con la monarquía, por eso soy republicano, ¿está bien claro? Creo sería una gran desdicha para España que perdurase la monarquía. Hoy se es más patriota siendo republicano que siendo monárquico, pero claro es, esto es incomprensible cuando la vida que se ha creado uno le lleva a tratarse con las clases aristocráticas y más acomodadas del país, como te pasa a ti. Todavía es tiempo de que rectifiques tu conducta y no pierdas el tuyo en vanos consejos de burgués. Tu figura, al lado de la República, se agigantaría; al lado de la monarquía, pierdes los laureles tan bien ganados en Marruecos. Si te gusta una postura más cómoda, más de cuco, siéntete constitucionalista como han hecho muchos políticos viejos y conviértete en censor de la pureza de las nuevas elecciones, y no olvides que se puede ser amigo de la persona del rey —aunque el monarca no lo sea tuyo— y ser un buen republicano. A la República no debe irse por odios, solamente por ideales, y cuanto más amigo se fuere del rey y más favores se hayan alcanzado de él, más mérito tiene ser republicano".
Estudió la primera enseñanza en un colegio católico. Vivió inmerso en el ambiente de una ciudad militar sacudida por el desastre de 1898 y en sus juegos infantiles se aludía con frecuencia a masones como heraldos políticos del Anticristo.
Fue durante estos estudios primarios donde Franco adquirió un profundo sentido tradicional de la vida y de la historia española, una intensa nostalgia imperial, una admiración por la época de los Austrias como cumbre de la grandeza hispana. Además de unas convicciones religiosas firmes pero no beatificas ni clericales con un sentido mucho mas patriótico que religioso de la historia

Franco quiso ser marino y no pudo, ya que por causa de lo ocurrido en 1898, se cerraron temporalmente los ingresos en la Academia Naval. Eligió entonces la carrera militar contra la voluntad de su padre y marcho en 1907 a la Academia de Infantería instalada en el Alcázar de Toledo allí se le empezó a llamar Franquito y el huérfano Pacón se convirtió en el amigo Francisco, el hombre que ya a punto de morir dejaría escrita su amargura por lo mucho que le había dado a su primo y lo poco que había recibido.

En la Academia de Infantería resulto ser un alumno normal, no demasiado mediocre pero si mediano, situado en el escalafón de notas muy por detrás de don Camilo Alonso Vega, amigo de infancia y futuro ministro de la Gobernación. Se intereso sobre todo por las cuestiones tácticas y logísticas, mientras que pensaba que en los otros aspectos aquella enseñanza militar era más que deficiente. Quizás por esto en Raza (película cuyo guión escribió Franco al principio de su dictadura), el personaje positivo, José, él mismo, también lance un canto a lo que se puede aprender en las piedras frente al conocimiento frío de los libros.

Además aprovechó Raza para hacer un ajuste de cuentas a los primeros de la clase. Y es que Franco, Franquito, lo pasó muy mal en sus primeros meses de estancia en aquella academia. Casi un niño, frágil, con una voz retenida por el frenillo, le llamaban Franquito y le ofrecían los mosquetones más pequeñitos, a la medida del diminutivo. Hasta que un día, harto de aguantar novatadas, cogió una lámpara y se la tiró a la cabeza al cabecilla de los provocadores. Dejaron de importunarle, pero siguieron llamándole Franquito.

Sus compañeros de promoción le recordaron años después según sus afinidades ideológicas, pero poco hablaban sobre el periodo de la academia y empezaban a agigantarle la estatura a partir de su primera misión en África.

Por otro lado su ingreso en la Academia se produjo casi a raíz de la promulgación de la Ley de Jurisdicciones que consagraba el aislamiento del ejército como una especie de Estado dentro del Estado y Franco desde su adolescencia militar desconfió del poder civil y por tanto de los liberales que lo encarnaban y que además abanderaban el antimilitarismo. Por eso desde entonces se inclino hacia los políticos más conservadores de los que decía admirar su capacidad profesional y técnica.
Aprendió a valorar, quizás exageradamente el estilo militar de vida, la disciplina como preferente valor del ciudadano así como el mando como suprema virtud no ya del militar sino de todos.

De esta forma Franco el estudiante tímido, y receptor de una historia y una filosofía de la vida filtrada por la ideología de la academia cambió de actitud cuando se hizo soldado en guerra, pero en la vida privada seguía siendo un muchacho inseguro en los ambientes donde no podía aplicar los reglamentos militares. Tanto es así que a pesar de su buen comportamiento durante las batallas, siguió siendo Franquito para los altos oficiales, y todavía Sanjurjo en 1936, cada vez que dudaba si Franco se decidía o no a intervenir en el Alzamiento, preguntaba: "¿Qué va a hacer Franquito?".

2. África como carrera, experiencia y nostalgia.

Terminados sus estudios militares, Franco sirvió una breve temporada de guarnición en su tierra y consiguió el ansiado destino al ejército de África en 1912, cuando se iniciaban las operaciones del Kert para asegurar el territorio de melilla y la explotación en su zona minera próxima. A partir de ese momento África va a ser el centro de su vida.
Su carrera profesional se convierte en su única obsesión, le interesa el ascenso continuado (todos menos el primero, por meritos de guerra) prefiriéndolo a las condecoraciones. Sacrifica todo a su carrera, emplea sus ocios en el estudio, momentos que sus compañeros dedicaban a las juergas y adquiere muy pronto fama de oficial eficaz y heladamente valeroso (demostrando un desprecio de vida propia y ajena que sorprendía por su frialdad calculada).

En Melilla se enamoró de una muchacha, Sofía Subirán, hija de un coronel, y ya muerto Franco, la anciana ex cortejada de Franco se confesaba a Vicente Gracia: "¿Que cómo era Franco? Fino, muy fino. Atento, todo un caballero. Si se enfadaba tenía un poco de genio, pero en plan fino. Tenía mucho carácter y era muy amable. Entonces era delgadísimo. Parece mentira como cambió luego. Conmigo era exageradamente atento. A veces te fatigaba. Me trataba como a una persona mayor y eso que yo era casi una niña... Estaba en la plaza de Melilla casi todos los días, el paseo por las tardes o por las mañanas en el parque de Hernández... No, no me contaba chistes, no tenía ocurrencias... Tal vez creo que era demasiado serio para lo joven que era. Tal vez por eso no me gustaba, me aburría un poco"... Y más adelante, doña Sofía sanciona: "Debió ser un buen marido, sí. Aburridito el pobre, sí, pero bueno...".

Sin embargo toda la inseguridad de Franco en la vida privada, entre civiles, se convertía en su contrario cuando entraba en el cuartel o en campaña. Tenía fama de reglamentista, duro, exageradamente implacable, pero también exigente consigo mismo y concienzudo en sus movimientos de liturgia militar o de guerra.
Y allí se construyó la base de su pedestal, de oficial africanista, muy diferente a los otros militares que se dedicaban a las juergas.

Franco antes de atacar examinaba, calculaba y luego anunciaba la carga. Esta diferencia de talante respecto a los otros generales le creó admiradores entre sus compañeros de mando y entre los altos oficiales (Berenguer o Sanjurjo), que enseguida reconocieron en él a un oficial con porvenir.

Los indígenas decían que tenía baraka, algo así como buena suerte y que sabía manera, es decir, que sabía mandar. La oficialidad africanista era muy dada propiciar de ascensos, hasta el punto de que los oficiales de la Península se sintieron molestos y acusaban a sus compañeros en campaña africana de exagerar hazañas para acumular méritos y ascensos. Pero aquella oficialidad africana joven, respaldada por veteranos como Millán Astray o Sanjurjo o Berenguer, Queipo de Llano y Silvestre, ya empezaba a ser un grupo de presión dentro del Ejército, que tenía acceso directo al rey.

Franco cae herido de muerte en 1916 en las alturas próximas a Ceuta y del estrecho de Gibraltar; salva la vida de milagro y durante su destino siguiente en Oviedo conoce a Carmen Polo y Martínez Valdés, durante una romeria. Ella era asturiana de diecisiete años y de familia rica. Al padre de la novia no le cayó nada bien su futuro yerno y tampoco a su hermana Isabel, que creían que un militar no era un buen partido y, además, era bastante mayor que ella. Sin embargo Carmen, que siempre hizo gala de gran tenacidad, consiguió lograr el consentimiento definitivo de su padre y tía, aunque para ello tardó más de dos años.
El noviazgo no fue fácil y la boda hubo de aplazarse en varias ocasiones. Ella misma llegó a afirmar: "No fui muy feliz durante mi noviazgo (...) las primeras lágrimas que he derramado en mi vida de mujer fueron por él. Durante el tiempo que estuvo en Marruecos, mi ansiedad crecía enormemente".

En 1917 Franco al igual que los demás oficiales del regimiento del Príncipe en Oviedo adopta una postura critica ante los actos que realizó el gobierno para frenar las repercusiones que tubo la huelga asturiana de agosto.

Poco después acudió a una nueva llamada africana, y pospuso su matrimonio para cooperar con el comandante José Millán Astral en la fundación del Tercio de Extranjeros, de cuyo cargo se encargo a partir de entonces (Cuando Franco abandona la ciudad de Oviedo para emprender su segunda etapa en África, el aplazamiento de la boda se convierte en copla con los compases de "La Madelón": "... el comandante Franco es un gran militar que aplazó su boda para ir a luchar...")

En 1921 despues del desastre de Annual participó con la Legión en la reconquista de Melilla. A partir de este momento los cronistas de la época, (como los corresponsales del diario Abc y muy especialmente
Tebib Arrumi, seudónimo de Ruiz Gallardón, abuelo del actual alcalde de Madrid) le convirtieron en la figura más popular del país. Hecho del que Franco supo sacar mucho partido.

Abc fue un diario muy importante en la historia de Franco, el cual era seguidor de Abc porque era el diario de su madre y porque coincidía con su ideología política. Este periódico utilizó por primera vez la calificación de caudillo aplicada a Franco. Fue a raíz de su boda con doña Carmen Polo Meléndez Valdés, le llamaba el joven caudillo, porque era joven y había llegado a jefe de la Legión y a emparentar con una rica familia de Oviedo, muy por encima de los niveles de pequeñísima burguesía militar de los Franco.

El diario católico el debate empezó a llamar caudillo desde los primeros años veinte.

Entre los biógrafos de Franco aparece otro abuelo (como lo fue el abuelo de Ruiz Gallardón) de un nieto hoy importante, Manuel Aznar, abuelo de José María Aznar, ex presidente del Gobierno.

En 1922 Franco escribe diario de una bandera, con estilo correcto aunque inmaduro y barroco. Franco tenia vocación de artista (guionista, escritor, pintor…) pero desde luego en esta faceta de su vida no era muy diestro.

El 22 de enero de 1923 recibe la Medalla Militar individual y el Tercio de Extranjeros obtiene la Medalla Militar colectiva, tras la reconquista de Melilla. El 8 de junio de ese mismo año es ascendido a teniente coronel, y se convierte en jefe del Tercio.

En septiembre se produce el golpe de Estado de Primo de Rivera.

Franco se había convertido en el militar más prometedor del momento y también en uno de los más condecorados cuando regresa a la península con un permiso de 40 días y la autorización real para casarse. La boda se celebra el 16 de octubre de 1923, en la iglesia de San Juan el Real de Oviedo. Actúa de padrino el rey Alfonso XIII representado por el general Antonio Losada, gobernador militar de Asturias (el rey había tenido interés por la figura de Franco desde que este destacara en sus misiones africanas. El propio rey le llamaba Franquito aun siendo general, no por la estatura, sino porque le hacía gracia lo grave que se ponía aunque hablara de las plagas del cerezo) y, de madrina, Isabel Polo, tía de la novia. Entre los testigos están el Marqués de la Vega de Anzo y los hermanos del novio, Nicolás y Ramón. Francisco Franco no invitó a su padre, Nicolás Franco, a quien nunca perdonó que hubiera abandonado a su madre y viviera en Madrid con otra mujer. La boda constituyó un acontecimiento local de resonancia pública y popular. La luna de miel apenas dura unos días. Los acontecimientos que se viven en el norte de África exigen el regreso de Franco, quien no quiere que le acompañe su esposa. Esta separación forzosa dura 15 meses aunque finalmente establece casa en Melilla y decide trasladar allí a su mujer.

En 1924 toma el mando de la Legión y se enfrentar al dictador Primo de Rivera cuando este intenta aplicar a Melilla las normas generales de retirada sobre las plazas de soberanía. Franco al evocar esta escena muchos años después se aplica a si mismo la palabra rebeldía.
Desechada la idea de cooperar con el general Queipo de Llano en un intento de secuestrar al dictador, Franco participa en la gran retirada de Xauen a fines de 1924. Es nombrado coronel (el 5 de febrero de 1925) y después participa en el desembarco de Alhucemas, batalla que compensó el desastre de El Annual e iniciaba el principio del fin de las guerras africanas.

Franco regresó a España como el general de brigada mas joven de Europa (33 años) y paso a encargarse del mando de la primera brigada de Infantería con guarnición en Madrid.
Muchos años mas tarde de estos sucesos, Francisco Franco recordaba su etapa africana como la más intensa y profunda de su vida personal.

3. dictadura de Primo de Rivera y segunda republica.


A partir de entonces ya pocos le llamaban Franquito. Su actitud cambió. En Madrid se codeaba con la oligarquía asturiana (su mujer), la Casa Real, la alta oficialidad y hasta asiste a una tertulia política en casa del ex ministro Natalio Rivas.

Aparece por primera vez un Franco locuaz, que no siempre calla ante lo que no entiende (Trató de dar una lección de economía a Calvo Sotelo. También salió de actor de cine en una sobremesa en casa de Natalio Rivas y presumía de ser un buen filmador de escenas de lo cotidiano, coincidente con Lenin en la importancia propagandística que iba a adquirir el cine.)

En esos momentos Franco era considerado junto con Goded, el militar joven más valorado por los entendidos. Sin embargo mientras Goded se llevaba con el general Primo de Rivera las glorias de ultimar la pacificación en Marruecos, a Franco se le encargara la Academia Militar de Zaragoza (1927) destino que sin embargo el decía que le apasionaba.
Franco se consagro a la Academia General con todas sus energías. La dirigió durante tres años y logro situarla a un digno nivel europeo, como reconocieron altas figuras de la política y la enseñanza militar extranjeras, como por ejemplo el ministro francés Andre Manigot. La guerra civil ofrecería una prueba de la eficacia político-militar de Franco como director de la academia ya que mientras que en las promociones anteriores y posteriores el porcentaje de oficiales que sirvieron al gobierno resulto alto, los cadetes de franco se alinearon en su bando dentro o fuera de su zona, prácticamente en su totalidad.

Como director de la academia Militar de Zaragoza persiguió las novatadas y la sífilis, dos de sus cuatro obsesiones persecutorias. Las otras dos, el comunismo y la masonería.

Las novatadas, porque las había padecido; la sífilis, porque la temía como una consecuencia de los desórdenes de la sexualidad. El comunismo, porque leía una revista francesa dedicada a impedir que la Tercera Internacional penetrara en los ejércitos de Europa, revista a la que le había suscrito Primo de Rivera.

Su odio a la masonería es consecuencia de lo que aprendió en los libros de devoción de su infancia. Sin embargo su hermano Ramón fue masón y su padre admiraba a los masones y despreciaba a Francisco Franco como político. Por oro lado uno de los más importantes jefes sindicales de la guerra, Salvador Merino, resultó ser masón. Incluso su fotógrafo particular, Campúa, había sido masón, y tanto su mujer como su hija siempre desconfiaron de que hubiera dejado de serlo.

En cuanto a la sífilis el historiador Paul Preston, cuenta que altísimos cargos del franquismo de después de la guerra fueron contagiados por la misma espía del Intelligence Service.


Franco además aprovecho este periodo de su vida para observar la trayectoria política de la primera dictadura. De hecho esto forma la primera capa de su ideología política.

Heredó del dictador, además de su impulso patriótico, todo el contenido regeneracionista, es decir, la industrialización, el esfuerzo infraestructural y energético, los regadíos, las carreteras. Le gustaba su designio para recuperar la base militar y la ideología corporativista a pesar de que esta había fracasado durante la dictadura. Admiraba la consideración del orden público como valor trascendente en política, no solo como condición para la convivencia. Y pensaba que había que favorecer a las clases medias: “la gente de orden”
Repudiaba a los políticos, y desconfiaba de los intelectuales como políticos (incluidos los profesores universitarios) sobre todo por que la mayoría tenían ideas antimilitaristas y tendían al republicanismo.
Franco aprovecharía para estructurar su régimen los proyectos de leyes fundamentales de la dictadura (parlamento corporativo, puramente consultivo si era posible, consejo del reino, sistema de constitución abierta más que dogmática)

Tanto le había influenciado esta dictadura que cuando quiso escoger una fecha para la inauguración de su mandato llamo varios ministros de la dictadura cuando se cumplían justo los ocho años del la interrupción de la dictadura. Además es necesario decir que franco siempre mantuvo a los descendientes del dictador posiciones prominentes dentro de su régimen.


Durante su etapa al frente de la Academia Militar de Zaragoza se convierte en un punto de referencia social en la ciudad. En Zaragoza, Franco es una figura social y militar, consultado mediante los rudimentarios teléfonos de la época por los altos oficiales que desde Madrid asistían nerviosos a la caída de la dictadura y el desgaste del rey. Y mientras Berenguer y Millán Astray se preguntaban que harían si cayera la dictadura. Franco decide seguir los pasos que realice Sanjurjo, jefe de la Guardia Civil.

En los últimos meses de 1928, Carmen Polo se traslada a Oviedo para que naciera allí el hijo que esperaba. Los Franco llevaban cinco años casados y aún no tenían descendencia. Esta tardanza, poco habitual, según las costumbres de la época, dio lugar a numerosos rumores sobre la procedencia de la recién nacida: Carmencita, a la que pusieron el apodo de "Nenuca".

En enero de 1930 se produce la caída de la dictadura de Primo de Rivera y empieza el Gobierno de Berenguer.

El general Damasco Berenguer mantuvo al general Franco al frente de la Academia General Militar que conservo su rumbo.
El 14 de abril de 1931 se produce la caída de la monarquía y se proclama la Segunda República. Franco acato la voluntad de la nación pero no arrió la bandera de la academia General hasta varios días más tarde, una vez recibida la orden escrita del nuevo capitán general. Su postura inicial hacia la republica fue disciplinantemente hostil pero firmo la promesa de fidelidad al nuevo régimen como la inmensa mayoría de los militares e incluso recomendó serlo.
El Gobierno de Azaña clausura la Academia de Zaragoza el 14 Julio. Para volver al antiguo sistema de enseñanza militar básica por separado. Al despedirse de sus cadetes, Franco les dirige un discurso (entre disciplinado y rebelde) que le acarrea su primera nota desfavorable en la hoja de servicios.
Sin embargo, aunque a Franco no le gustaba el régimen y además estaba molesto por el cierre de la Academia General (Esto se vio claramente cuando durante la guerra la Gestapo alemana devolvió a los franquistas a Rivas Cheriff, en el mismo lote de Companys, Juan Peiró y Julián Zugazagoitia. Rivas Cheriff, sin otras responsabilidades que haber sido hombre de teatro y secretario de su cuñado Azaña, pasó años en el penal del Dueso) no se subleva con Sanjurjo en 1932, y Azaña le destina poco después a la comandancia general de Baleares donde intentó mejorar las defensas de las islas.
Franco no considero las insinuaciones para que participara en política dentro de la CEDA pero mantuvo contactos cordiales con algunos miembros del partido radical ya que estos siempre habían tenido buenas relaciones con el ejército). Da la impresión de que el espíritu monárquico de Franco se refrigera un tanto a medida que avanza la Republica y se desvanecen las posibilidades de restauración.
El ministro radical diego Hidalgo aprovecha en 1934 una vacante para ascender a Franco al gradotas elevado de la milicia después de las reformas de Azaña: general de división. Meses después encarga a Franco la organización de las operaciones para la represión de la revuelta asturiana de 1934, al mando de la Legión. Franco actúa prácticamente como jefe de estado mayor desde el despacho del propio ministro y cumple los objetivos que le señalaba el gobierno.
Al fin tras asumir la CEDA sus mayores opciones de gobierno, Franco fue designado en 1935 jefe superior de las fuerzas militares de Marruecos. Por su parte, Gil-Robles como ministro de la guerra designa a franco su jefe de Estado Mayor Central y coopera estrechamente con el en la reorganización y revitalización de las Fuerzas Armadas.
El 16 de febrero de 1936 el frente popular llega al poder. Y Franco empieza a participar en diversas reuniones precospiratorias de la Junta de Generales. Franco declara su total abstención política y al comenzar el mes de marzo el Frente Popular le destina a la comandancia general de las islas Canarias. Allí Franco empieza a sentir que el gobierno esta deteriorado y recibió frecuentes insinuaciones de políticos derechistas para que se incorporase a los preparativos de la conspiración, encomendada desde el mes de mayo por el general mola, a quien la republica había destinado a Pamplona. Franco al principio mantuvo solo un contacto únicamente informativo de esta forma así como Kindelán, Mola, Orgaz, Galera, Barba... estuvieron conspirando contra la República desde que fue proclamada, Franco ayudaba indirectamente, devolviendo posiciones claves a militares antirrepublicanos durante su etapa de jefe de Estado Mayor a las órdenes del ministro Gil-Robles y tardo tanto en subirse a la conspiración del 36, que sus compañeros de conjura llegaron a llamarle Miss Canarias por lo mucho que se dejaba cortejar por la republica, incluso Queipo, cuando supo que Franco se había cortado el bigote para subir al Dragon Rapide y así poder encabezar la Cruzada desde África, comentó: "Ese bigote es lo único que Franco ha sacrificado por el Alzamiento". Pero hay que tener en cuenta que Franco se jugaba su carrera militar, aunque Juan March ya le había prometido cubrirle las espaldas en caso de fracaso y exilio. Se suma al alzamiento a las órdenes de Sanjurjo, porque Goded no hubiera tolerado que lo encabezara Franco, y las simpatías de Franco por Goded eran equivalentes.

4. ideología política de Franco entre 1933 y 1939

El rasgo principal de la ideología del franquismo pasa a ser la identificación gradual, hasta hacerse absoluta e irreversible, de Franco con el poder; durante la guerra intentara eliminar cuantos obstáculos se le ofrezcan para la consumación de ese poder absoluto, según él encomendada por la Providencia Divina para la salvación de España. Esta misión no tenía plazo fijo, sino que era permanente y vitalicia.
Hasta el advenimiento de la republica la ideología política de Franco era relativamente elemental: el populismo difuso, los valores tradicionales de las clases medias, la preponderancia indiscutible de lo militar sobre lo civil y sobre todo sobre lo intelectual; el ensalzamiento de los valores regeneracionistas y el deseo de no caer en los errores de la primera dictadura. Todo esto quedaría afianzado tras sus experiencias posteriores pero la autentica ideología franquista surge durante la crisis de la republica y la guerra.

Durante la republica Franco no exterioriza su rechazo políticamente. Únicamente parece dispuesto a incorporarse a una candidatura derechista por Cuenca para unas elecciones parciales en mayo de 1936; pero José Antonio Primo de Rivera desde la cárcel de Alicante se opone a su inclusión y tras diversas dudas, Franco desiste.
Los factores que se acumulan a la ideología de Franco durante la Republica y la guerra civil son: radicalización hacia la derecha; replanteamiento total de signo religioso de su ideología y de su misión.

La radicalización derechista de Franco se produce en los momentos críticos de la república y del auge fascista. Para Franco la experiencia de la segunda republica es totalmente negativa; la Republica se identifica, para él, con la democracia y hasta se personifica en la figura de Manuel Azaña, por quien Franco siente lo mismo que Mola, que durante la republica denominó monstruo a Azaña. Democracia y liberalismo son el fracaso y la decadencia de España, con raíces ideológicas en la Ilustración: Franco ha llegado a airar que la “Cruzada” se hizo contra la “Enciclopedia”. Por otro lado Franco dejo de sentir aprecio al último rey, Alfonso XIII, después de 1931 acusándole después de la guerra civil de haber abandonado su puesto y renunciado “virtualmente” con ello a sus derechos dinásticos. Franco, siempre mostró en cambio fidelidad a la dinastía: los Reyes Católicos y los siglos de Oro. Así Franco se denominaba Caudillo, a la imagen de los reyes y caudillos de la edad media.

Por otro lado Franco heredo los dogmas de Antonio Primo de Rivera: la unidad nacional frente a los separatismos; la unidad política frente a los partidos; la unidad social frente a la lucha marxista de clases. Y como garantía de esta unidad Franco ponía la unidad militar.

A pesar de que su ideología se forma durante el auge de los fascismos, franco no se consideraba fascista, aunque desde su régimen destellaban en los años iniciales claros reflejos del fascismo.

El anticomunismo de Franco alcanza dentro de su ideología niveles religiosos: de Cruzada. Para Franco el comunismo alimenta la destrucción de España, ya sea en solitario o en cooperación con otras fuerzas político-religiosas como las sectas masónicas; es decir el liberalismo como línea negativa y disolvente de lo tradicional.

Franco simplifico en la masonería todas las causas de la decadencia histórica y la degeneración política de España. Durante su régimen la persiguió implacablemente. Se creía cercado por ella y debido a esto transformo toda su vida en una cruzada antimasónica. No admitía acerca del tema ni de la evidente exageración con la que había interpretado el tema, discusión alguna.

El factor religioso reincorpora a la ideología política de Franco durante la guerra civil y por efecto de la guerra civil; es el último elemento de su ideología, pero acaba por transfigurarla de raíz y con un sentido permanente.
Hasta su destino en Canarias Franco solía acompañar a su esposa a la Iglesia; carecía de formación religiosa fuera de los estudios primarios; mantenía firmes pero distantes las tradiciones católicas recibidas de su familia pero tampoco había sentido indiferencia religiosa e incluso anticlericalismo como sus compañeros de armas en África.
Hasta 1936 el rasgo que as le interesaba de la Iglesia era su política conservadora, el anticomunismo y el corporativismo. Sin embargo consta que en Canarias ante el ambiente prebélico Franco aumento la práctica de sus relaciones religiosas. Sin embargo al principio de la guerra el tema religioso queda al margen de sus proclamas. Fue desde la emisora de Tetuán de la Guardia Civil donde Franco utilizo por primera vez la palabra Cruzada, pero era solo en el sentido patriótico. Cuando ya en la península le llegaron noticias del anticlericalismo y los asesinatos de sacerdotes en la zona roja, Franco mando a sus servicios de propaganda que ese fura el tema fundamental de sus actividades. Por ello los obispos y el clero se pusieron de su parte y fue entonces cuando Franco empezó a considerarse como destinatario de una misión de Dios. Pero fueron los obispos y no el quienes utilizaron por primera vez el término Cruzada como interpretación ideológica de la guerra civil.

Franco se desesperaba con las dificultades que el Vaticano ponía para reconocerle: Pío XII endoso la causa nacional a mediados de septiembre de 1936 pero el reconocimiento oficial del Vaticano se retraso hasta 1938.sin embargo ya en 1937 el episcopado español había redactado una carta colectiva a favor de Franco.
Mientras tanto Franco iba incorporando a su ideología el nuevo sentido de misión a través de encontrar un parecido con leyendas de la cultura religiosa-popular española; como por ejemplo la protección del apóstol Santiago a su causa en acciones concretas (así encontraba parecido con la ayuda que también presto el apóstol Santiago en la Reconquista en la edad media).
A lo largo de la guerra civil se ahonda en el nuevo sentido providencialista que Franco concede a su misión como salvadora de España. La leyenda que ordena incorporar a sus monedas (Caudillo de España por la gracia de Dios) nace en primer lugar del deseo de equiparar su caudillaje a la realeza de los siglos de Oro.
La vida religiosa de Franco fue en aumento durante la guerra y la posguerra. La doctrina de la Iglesia se incorporó no solamente a su trayectoria política sino a la legislación constitucional de su régimen, en la que se veían ciertos aires de enfeudamiento.
Franco creía que su sistema ideológico seria algo estático; las palabras “permanente e inalterable” con que Franco se refería a su régimen chocaban con la realidad, a que su régimen fue más bien una continuidad de provisionalidades y sin embargo pudo convencerse a si mismo, al ejército y al pueblo que le siguió, de que la España que había creado era la España eterna, de que la historia de los siglos de Oro y del imperio español era reversible y de que con la suficiente vigilancia sus enemigos estarían vencidos para siempre.

Lo que le estorbaba era la intermediación política, la clase política tradicional o renovada a la que sustituyo por una cohorte de incondicionales (su principal criterio para la selección de ministros era la lealtad personal más que la competencia) y con mucho mayor recelo por individuos o grupos de prestigio profesional, expertos en sus temas y poco dados a la política, por que una vez entraban en política Franco expulsaba a estos profesionales de su régimen. Esto, sucedería años después del 39 pero esta agregación y fijación ideológica ya estaba en la mente de Franco y no se modificaría en casi nada durante su mandato.







Distintas fotos de Franco.

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